¿Tienes el cutis graso? Entonces deberás cuidarlo de forma especial para evitar imperfecciones en tu piel como brillos, puntos negros y/o granitos. La limpieza del rostro es un hábito que debemos hacer a diario para, así, conseguir mejorar la apariencia de nuestra piel y reducir la presencia de suciedad o de poros obstruidos.

Lo primero que deberemos tener en cuenta a la hora de hacer una limpieza facial para cutis graso es que tenemos que contar con productos especiales para nuestro tipo de piel. Es decir, tanto el tónico como el limpiador deben ser específicos para piel grasa.

El Gel Limpiador Puritas, purificante y refrescante, no contiene alcohol y está elaborado con Sales Minerales Originales del Mar Muerto [Purificantes, relajantes], Aloe Vera, extracto del alga Laminaria Ochroleuca [Fortalece la barrera protectora de la piel] y Zinc PCA [Sebo-regulador]. Será tu aliado perfecto para mantener una piel limpia y sin brillos. Notarás los resultados de forma inmediata.

La limpieza es el primer gesto a tener en cuenta para el cuidado de nuestra piel. Es necesaria todos los días aunque no nos maquillemos ya que la piel también se ensucia por la polución.

En el caso de las pieles grasas debe limpiarse dos veces al día: por la mañana y por la noche.

Cuando hayamos terminado con la limpieza, llega el momento de cerrar el poro. Para ello bastará con que te apliques un tónico que ayude a equilibrar la piel y a cerrar los poros para que así estos no sean tan visibles. La mejor opción es un tónico astringente, ya que este producto está especialmente diseñado para reducir la oleosidad en el cutis y mantener controlada la formación de impurezas. Aplícalo con la ayuda de un disco de algodón, evitando tocar la piel con las manos.

Con este toque final, conseguimos que nuestra piel esté en perfectas condiciones, limpia y mate.

Cuídate mucho¡¡